¿Sigues la actualidad política? Un estudio advierte que puede afectar tu salud mental


Algunos les gusta seguir la actualidad deportiva o la del corazón, mientras algunos prefieren desconectar en su tiempo libre viendo series o cine. Son también muchos los que siguen la actualidad política diariamente, hasta el punto de estar casi enganchados.

El periódico a primera hora de la mañana, la radio en el coche, el televisor cuando estamos en casa haciendo tareas o trabajando y el móvil todo el día activo. Son muchas las vías a través de las que podemos recibir inputs relacionados con la actualidad política del país o del mundo.

Aparentemente, esto podría ser algo positivo, puesto que conocer y poseer información se considera algo bueno y nutritivo. No obstante, podría ser un problema para la gente que sigue la actualidad política diariamente.

Un estudio asegura que seguir a diario las noticias políticas puede afectar negativamente a la salud mental y el bienestar de las personas. Desentenderse también tiene sus desventajas, según una investigación publicada por la Asociación Americana de Psicología en su revista científica Journal of Personality and Social Psychology, llamado The Political Is Personal: The Costs of Daily Politics.

“Cuando se trata de política, puede haber una disyuntiva entre sentirse bien y hacer el bien. Protegerse del estrés de la política puede ayudar a promover el bienestar, pero también tiene un coste para mantenerse comprometido y activo en la democracia”, ha comentado la doctora Brett Q. Ford, profesora adjunta de Psicología en la Universidad de Toronto.

Ford y sus compañeros querían explorar los efectos emocionales y de salud mental de las noticias políticas cotidianas y cómo la gente utiliza distintas estrategias para gestionar esas emociones negativas. Otros estudios que se hicieron previamente se centraron en acontecimientos políticos importantes.

El estudio

Los investigadores empezaron por pedir a una muestra políticamente diversa de 198 estadounidenses que respondieran a una serie de preguntas cada noche durante dos semanas sobre el acontecimiento político en el que más pensaban ese día, las emociones que sentían en respuesta, cómo gestionaban esas emociones, su bienestar psicológico y físico general ese día y lo motivados que se sentían para participar en acciones políticas.

En general, los investigadores descubrieron que pensar en acontecimientos políticos cotidianos evocaba emociones negativas en los participantes. Además, lo pudieron determinar a pesar de que la pregunta de la encuesta no se les había pedido que pensaran en acontecimientos políticos negativos.

Los participantes que experimentaban más emociones negativas relacionadas con la política presentaban un peor estado de salud psicológica y física en el día a día. Además, se mostraban más motivados para actuar en causas políticas, como el voluntariado o las donaciones a campañas políticas.

Estrategias para combatirlo

En la encuesta también se preguntó a los participantes sobre varias estrategias que podrían haber utilizado para gestionar sus emociones negativas. Se trata de métodos como distraerse de las noticias y la ‘reevaluación cognitiva‘, es decir, replantearse lo que pensaban sobre un acontecimiento noticioso para que pareciera menos negativo.

Replicando los resultados de los estudios diarios, los investigadores descubrieron que dos de las estrategias, la distracción y la reevaluación cognitiva, reducían sistemáticamente las emociones negativas de los participantes, lo que a su vez predecía un mayor bienestar. No obstante, indirectamente reducía la probabilidad de que quisieran emprender acciones políticas.

Los resultados

En general, los resultados sugieren que la política tiene un efecto diario significativo en la salud y el bienestar de muchos estadounidenses, según los autores: “La política moderna, con sus controversias diarias, su incivilidad y su ineptitud, supone una carga emocional para los estadounidenses”, ha destacado Matthew Feinberg, coautor del estudio y profesor de Comportamiento Organizacional en la Rotman School of Management de la Universidad de Toronto.

Según los investigadores, esto tiene importantes implicaciones, sobre todo para los activistas que desean implicar a la gente en la defensa de causas políticas sin perjudicar su salud mental.



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