El reacomodo que viene en la industria hospitalaria


Las carencias y deterioro en la atención de la salud en el sector público en los últimos años en México, no nos han llevado ni nos llevarán hacia el prometido sistema nórdico como el de Dinamarca. Lo que sí, están empujando un evidente y creciente protagonismo de los servicios médicos privados que por la subida demanda vienen creciendo a un ritmo desmesurado.

Y ello lo vienen notando tanto la industria de hospitales, como la de laboratorios de diagnóstico, como la de farmacias (venta de medicamentos) o la de atención ambulatoria o consultas privadas; ahí están los más de 17,000 consultorios adyacentes a farmacias atendiendo a 10 millones de personas cada mes, que en lugar de querer desaparecerlos -como lo vislumbró el subsecretario López-Gatell- más bien habrá que ver cómo regularlos e incorporarlos en las políticas públicas a futuro.

Incluso quienes son derechohabientes de instituciones públicas prefieren pagar de nuevo para atenderse en instancias privadas; y ahí está el consecuente notorio incremento en el gasto de bolsillo que como país nos resulta demasiado ineficiente y catastrófico para tantas familias que se ven obligadas a ejercerlo.

El hecho es que la atención médica privada asume un protagonismo cada vez más fuerte al grado de que ya no requerirá pedir permiso para colaborar con el sector público -como sucedió en 2020 durante los peores momentos de la pandemia-, sino que la propia necesidad va colocando a los servicios privados en una posición de fuerza propia innegable que le llevará a asumir un rol determinante en el rumbo de la salud de los mexicanos.

Y ello lo van vislumbrando las principales instancias que agrupan a los hospitales privados del país: la Asociación Nacional de Hospitales Privados (ANHP), que preside Héctor Flores, y el Consorcio Mexicano de Hospitales que lleva Javier Potes. Ambos saben que debe discutirse sobre el futuro de la salud privada en México. Hace unos meses el CMH realizó un exitoso conversatorio al respecto en la Cámara de Diputados, y la ANHP realizará el 22 y 23 de junio próximo su congreso: El futuro del sistema de salud en México; buscando soluciones juntos.

El gran desafío es que los servicios privados de salud tengan la disposición y capacidad de construir un verdadero ecosistema de salud, un sistema donde, para empezar, estén conectados los distintos niveles de atención -desde el primer contacto, la atención intermedia hasta los servicios de alta especialidad. Deberá dilucidarse cómo ir hacia allá.

El rol del sector financiero, en este caso las aseguradoras que cubren gastos médicos, es vital y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) que dirige Norma Alicia Rosas, también tiene que encontrarle la cuadratura al círculo para replantear y llevar una relación transparente con la industria hospitalaria y con los médicos; llegó el momento en que ello ya es cuestión de sobrevivencia.

Algunas aseguradoras andan explorando y decidieron incursionar en el propio negocio de atención médica para terminar de entenderlo. Es el caso de Axa con su exitosa red de clínicas Axa Keralty que ya suma más de 20 en 17 estados. Más recientemente, Bupa México se convirtió en la primera aseguradora del país en contar con su propio hospital al

adquirir en noviembre pasado a Bité Médica por 350 millones de pesos, ubicado en Santa Fe en la ciudad de México.

Viene un reacomodo interesante. Es un proceso complejo al que habría que darle prisa pues no podemos perder más tiempo. En el camino suceden casos como el mortal brote de meningitis por hongo en 4 hospitales privados en Durango. Ya veremos en este 2023 cómo se reacomodan las fichas. Los actores de la industria privada de salud deben saber que si se logran conformar como un verdadero sistema podrán asumir mejor ese rol en la cobertura de salud de los mexicanos y ser parte de la solución a largo plazo.

Llevan al límite la crisis en Birmex

La crisis en Birmex está al límite. La quiebra financiera ya pasó al ámbito laboral pues a los trabajadores se les empieza a violentar el contrato; se les pagó la mitad del aguinaldo y se les disminuyó los premios de antigüedad. Y pues ya se están movilizando: las quejas se acumulan en Conciliación y Arbitraje y tienen todo para ganar pues la empresa está actuando al margen de la ley. El general retirado Jens Pedro Lohmann busca a toda costa deshacerse de los trabajadores de base, forzando a convertir a Birmex en distribuidora ignorando que su plantilla está formada para producir vacunas, biológicos y reactivos. Lo incongruente es que mientras forzan y ahorcan lo más posible a los trabajadores históricos, por otro lado a los recién ingresados les otorgan sobresueldos. Es el caso por ejemplo de la directora de Administración y Finanzas, Diana Soto, que se paga $102,205 pesos mensuales o la directora de control y aseguramiento de calidad, María Verónica Ortega, que recibe $91,714 pesos al mes, lo mismo que a la directora de comercialización, Vanessa Prieto Barrientos.

El regreso de distribuidoras especializadas

Tal parece que los distribuidores especializados dejaron de ser el villano del sexenio. Acusados de concentrar el mercado en pocas manos y de ser corruptos, esta administración los había hecho a un lado trayendo a los operadores logísticos, pero 4 años después -sin señalar ni perseguir algún caso específico- les vuelven a abrir la puerta a distribuidoras que regresan por sus fueros. En las convocatorias de compra de medicamentos para el abasto de 2023, el Insabi aceptó ofertas de empresas distribuidoras bajo el esquema anterior, es decir permitiéndoles hacerse cargo de todo el proceso hasta la última milla. Claramente la 4T ya se dio cuenta que bajo su esquema les salía más caro el caldo que las albóndigas…

Reunión conciliatoria ISSSTE con sindicato

Otro instituto que ya está muy emproblemado forzando las cosas con sus trabajadores es el ISSSTE. Por un lado les escatima al máximo los insumos más elementales para trabajar, pero en lo que sí invierte es en herramientas digitales para controlarles sus horarios. Los más indignados son los médicos que hace unos días marcharon por calles de la ciudad de México exigiendo el respeto a sus derechos laborales ganados. Por lo pronto Issste y SNTISSSTE acordaron reunión conciliatoria para mañana martes 17, y mientras tanto se les advirtió al personal médico que deberán registrar entrada y salida en sus clínicas y hospitales.

maribel.coronel@eleconomista.mx



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