El increíble método de Archie y Lilibet para concentrarse en comer sano


Meghan Markle ha demostrado en más de una oportunidad sus dotes en la cocina y su preocupación por garantizar una dieta saludable para sus pequeños hijos, Archie y Lilibet, quienes, de seguir con la actual filosofía a la hora de sentarse en la mesa, tendrán muy pocas posibilidades de padecer obesidad.

Archie y Lilibet, son los hijos del príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, quien siempre se ha preocupado por el régimen alimenticio de todos los miembros de su familia, en especial, el de sus hijos, quienes en la actualidad se ha transformado en todo un ejemplo de que sí se puede a tan corta edad alejarse de las comidas dañinas.  

Sin dudas, es todo un logro para los duques de Sussex, tomando en cuenta estos tiempos caracterizados por la gran dificultad que tienen los niños para abstraerse de los azúcares y las grasas saturadas, que son los principales responsables de la obesidad, no solamente en los Estados Unidos, el nuevo hogar de la familia desde hace unos años, sino en el mundo.  

Para tener una idea, según el informe “El Estado de la Obesidad: Mejores Políticas para un País más Saludable”, publicado por Trust for America’s Health (TFAH) y la Fundación Robert Wood Johnson, la obesidad en Estados Unidos es una epidemia con serias consecuencias.  

Tanto es el problema con la obesidad en ese país, que se estimó que al menos cerca del 40 % de los adultos en Estados Unidos y 18,5 % de los menores la padecen, y por si fuera poco el aumento en las tasas es alarmante. De hecho, en menos de dos décadas, la tasa de obesidad entre los adultos aumentó 30 %, en tanto que entre los menores, se incrementó un 33 %. 

Esa es la batalla que encaran Meghan Markle y el príncipe Harry con Archie y Lilibet, quienes hasta ahora pueden catalogarse saludablemente fuera de las estadísticas. Todo gracias a que lograron que sus hijos sean fanáticos de las verduras verdes y no necesiten de muchas maniobras para hacer que las coman; se trata de una situación muy extraña en los niños generalmente.  

Pero los buenos hábitos no terminan allí, puesto que gran parte de los alimentos de los pequeños provienen de un huerto de la familia situado en la misma mansión de Montecito. A los niños se le ha enseñado a cosechar frutas, verduras y recoger los huevos. Una actividad muy importante porque se trata de lo que luego servirán en su mesa. Son costumbres que de a poco ya están muy firmes en Archie y Lilibet.  

Comiendo verduras Archie y Lilibet tienen menos probabilidades de desarrollar obesidad. Foto: Dehesa el Milagro

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *